No hace mucho tiempo el avance de la tecnología en los hogares se medía por el número de ordenadores «per capita», se hacía en el momento en que las ADSL no estaban totalmente desplegadas y apenas las grandes ciudades contaban con conexión a Internet estable. Poco después y gracias a las ADSL las Redes Sociales tomaban impulso entre la población. En ese momento fue la medición de conexiones por hogar para conocer el crecimiento.

Cuando los smartphone tuvieron un precio razonable llegaron a todos los hogares para quedarse, incluso los niños más pequeños disponen de un terminal inteligente y los abuelos se han acostumbrado a usar el whatsapp para comunicarse con hijos, nietos o quedar para la partida de la tarde. La brecha generacional tecnológica se difumina poco a poco.

En cuanto a las empresas me temo que no han sabido gestionar la evolución y como decía el maestro Darwin las especies se adaptan o desaparecen por «selección natural». De hecho muchas empresas que vieron las oportunidades en las Redes Sociales en su momento y combinaron el marketing tradicional con el digital ahora ven como sus audiencias o impactos caen continuamente.

Esperan resultados distintos haciendo las mismas acciones y de la misma manera.

Las pequeñas entidades o que cuentan con Community Managers actualizados han aprendido que el contenido es efímero y que debe tratarse de esa manera, ofreciendo contenidos fáciles de consumir y que se puedan ver en un smartphone. Mientras que las grandes se concentran en crear grandes producciones con altísimos costes que el usuario acaba despreciando por la cantidad de tiempo que se precisa para asimilarla completa.

Redes como Twitter e Instagram destacan entre los usuarios por la inmediatez, Google Plus nunca ha tenido un calado importante y gracias a los algoritmos de Facebook el alcance orgánico es muy escaso. Y eso no se les «mete» en la cabeza a los directivos de marketing. Todo el mundo olvida Youtube que es algo que se puede gestionar desde el móvil y que parece que a parte de los «youtubers» se tiene poco en cuenta.

Si contemplamos a la generación que tiene que tomar el relevo en las empresas entenderemos como debemos evolucionar las empresas, por un lado veremos que solo usan redes como Instagram y que tienen limitado el número de seguidores a los más próximos… Debemos tener en cuenta que el alcance es importante, pero ellos buscan la interacción con sus seguidores. Las cuentas con millones de seguidores cada vez tienen menos importancia siendo sustituidas por las que el porcentaje de seguidores interacciones tienen un ratio más elevado.

La segmentación está siendo sustituida por la micro-segmentación, es más importante obtener 50 interacciones con 100 seguidores que 5000 con un millón de seguidores, el impacto es muy superior al tiempo que más sencillo gestionar cualquier comunicación. Obviamente entidades como Procter & Gamble o Danone van a tener millones de seguidores y no es el Social Media el que vaya a conseguirles más ventas, pero consiguen fidelizar. En el caso de las empresas de dimensiones más modestas la cuenta de resultados es la que dará valor a las comunicaciones comerciales.

Con toda esta información en la mano ¿Vas a dejar que el sistema te fagocite o serás el que se coma el mercado?

Tú eliges tú decides… ¡Si lo quieres te ayudamos!

Imagen destacada en Shutterstock Por Poprotskiy Alexey

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