¿Adicto yo al Social Media? ¡Qué va! #Puedo #controlar mi #nivel de #actividad sin #problemas.

Esto mismo se lo he dicho a mi marido bastantes veces, que de vez en cuando me sale con eso de “estás abducida por las Redes Sociales”. Y yo le miro con cara de: “¿Yo? ¡¡¡Anda ya!!!!” Pero sí querido amigo, lo reconozco: soy una viciosa del Social Media (que no EN el Social Media, hay que ver lo que cambia una preposición). No sé si hay cura, pero si la hay no quiero curarme. Me encanta este mundo y la pena es no tener más tiempo para dedicarle. Pero vamos, que yo hasta sueño en 2.0

Hoy me gustaría compartir con vosotros un post que leí hace varias semanas en el blog de Jacky Tan Marketing Strategy Expert  Te recomiendo que lo leas en su versión original, Inglés, pero por si no te apetece andar traduciendo, te dejo mi versión no-literal y con mis comentarios y especialmente con el consentimiento de su autor (que una es muy honrada y no le gusta eso de ir robando post al personal y atribuyéndoselos como propios). Así que allá vamos:

Comprueba estas 30 señales de adicción al Social Media y averigua cuál es tu puntuación.

Entre 1 y 11 significa que todavía estás a salvo de los tentáculos del Social Media

Entre 11 y 22, suenan las alarmas. Tienes que salir más, respirar aire puro, socializar y conocer más amigos.

De 23 en adelante, necesitas ayuda profesional antes de que sea demasiado tarde.

Señal nº 1: Compruebas tu móvil a cada dos por trés en busca de notificaciones de Facebook, menciones de Twitter y ese tipo de cosas. Pues sí, lo confieso, y eso que desactivé las «notificaciones sonoras» porque a mi marido le iba a dar un ataque. Cuando no estoy delante del ordenador el móvil se convierte en mi mejor amigo.

Señal nº 2: Cuando no tienes acceso a Internet o cuando Twitter, Facebook u otra Red Social está “de reformas y construcciones con el cartel de prohibido el paso” piensas que es el fin del mundo. Anda que no me ha pasado veces esto y me he acordado de la familia de Mark Zuckerberg, Jack Dorsey, Reid Hoffman y de la madre que parió a todos estos pitagorines.

Señal nº 3: Asumes que otras personas pueden entender lo que quieres decir con terminos guays como DM, TT, RT, FF, B2B… Pues ahora ya no lo hago tanto. Supongo que se me quitaron las ganas al ver las caras de la gente como diciendo: “Esta tía está como una puñetera cabra”. Mención especial a mi marido, que odia las Redes Sociales y que decirle cosas de estas se estaba convirtiendo en motivo de divorcio.

Señal nº 4: Tienes que hacer un check in en cada sitio al que vas para que todo el mundo sepa dónde estás. Como hace poco que le he cogido el tranquillo a Foursquare la verdad es que cuando me acuerdo saco mi teléfono y hago check in donde puedo y donde la tecnología 3G me lo permite. Que esa es otra, que a veces me he levantado en medio de la comida de un bar o restaurante para salirme a la calle y conseguir así mejor señal.

Señal 5: Literalmente le cuentas a todo el mundo en tus Redes Sociales lo que haces cada día, a cada hora. Cosas tales como lavarte los dientes, comer, encontrar una moneda, que fuiste de compras ayer y bla, bla. No, esto no lo hago. Que a algunos solo les falta hacer check-in en el baño y adjuntar foto «del resultado».

Señal nº 6: Te reúnes cada semana con otros (social media adictos) para planear lo que vais a colgar en Facebook la semana que viene. Esto tampoco lo hago, supongo que porque aquí no tengo amigos que se dediquen a lo mismo que yo. Pero tiene su lógica que haya gente que siga estas prácticas no vaya a ser que cada miembro de  la pandilla cuelgue la misma foto en su perfil de Facebook que muestre lo borrachos que estaban todos en la fiesta de Blas. Y claro, no tendría mucha gracia ser repetitivos.

Señal nº 7: Etiquetas a tus amigos en fotos que no tienen nada que ver con ellos, para asegurarte de que ven las fotos en su muro de Facebook. Lo reconozco, sí, lo he hecho. Es que cada uno muestra orgulloso lo que tiene, y en mi caso son mi hija y mis perritas, y claro, eso lo tiene que ver todo el mundo, faltaría más.

Señal nº 8: Empiezas a poner #hashtags #a #todo #lo #que #se #mueve. Esto no lo hago ni creo que lo haga nunca porque ODIO leer una frase en la que todas las palabras llevan el dichoso hashtag, y no digamos si es un hashtag del tipo #quetelopasesbienestefindesemana Que en serio, eso parece sacado de la canción de Supercalifragi… Que hasta que tu cerebro, algunas veces lento como el mío, separa las palabras, no veas el esfuerzo que supone.

Señal nº 9Has hecho peticiones urgentes en Facebook para que tus familiares y amigos te envíen tablones para la “Farmville” (como si tu vida dependiera de ello) El post original habla de otro juego que como no lo conozco, he cambiado por el que sí conozco, al que me enganché como una idiota, que me pasaba el día regando y sembrando y recogiendo lo que no hago ni en mi propio jardín. Y sí, cuando hubo que construir un granero, pedí tablas, clavos y demás enseres a todos mis amigos prometiendo devolverles el favor. Después de construir el mío decidí que ya estaba bien de hacer el payaso y dejé de ser granjera en Facebook.

Señal nº 10: Crees que suceden más cosas en las Redes Sociales que en la “vida real”. Oye pues sí lo pienso. Es que en las Redes Sociales te enteras de todo (si tienes tiempo de leerte todo lo que publican tus amigos) incluso de noticias noticiosas de los periódicos.

Señal nº 11: Te entra un ataque de pánico si no eres capaz de subir una foto a Instagram o Facebook. Pues sí, reconozco que sólo me ha faltado tirarme de los pelos cuando después de un ratito  intentando subir una foto a Facebook me da algún tipo de error. Ahora que yo no tiro la toalla a la primera de cambio, sigo insistiendo hasta que me echo las manos a la cabeza y estoy a punto de tirarme de los castaños oscuros, entonces ahí es cuando me rindo.

Señal nº 12: Palabras como ‘Tweet’, ‘Insta’, ‘Pinned’, ‘Updates’, ‘Hashtags’ ya forman parte de tu jerga. Depende de con quién esté hablando. Si es alguien relacionado con este mundo, por supuestísimo que sí, pero si es mi marido o alguno de esos que me hacen sentirme incomprendida, entonces paso a la jerga de tiempos de María Castaña.

Señal nº 13: Creaste una cuenta en Twitter o Facebook para tu perro, tu gato y tu loro. Sí, sí, sí. Lo hice. Cuando jugaba a Farmville, para tener más cosas para la granja, le creé una cuenta a mis dos perras y a un hijo imaginario (aún no había nacido mi princesa). Y claro, eso de log out y log in a cada dos minutos, pasaba factura, porque ya no sabía ni en qué perfil estaba. Y lo curioso era la cantidad de solicitudes de amistad que recibieron mis perras mientras duró la granja.

Señal nº 14: No puedes pasar ni un solo día sin Redes Sociales; necesitas viajar con ellas, comer con ellas, dormir con ellas, o incluso llevártelas cuando vas al baño a aligerar peso. Es cierto. No puedo vivir sin Social Media, mi vida no tendría sentido. Pero comer y mientras tanto mirar el móvil no es algo que practique porque me embobo de tal manera que se me queda la comida fría e incomible.

Señal nº 15: Piensas que tu amigo es un alienígena si no tiene una cuenta en una red social. Pues oye sí, lo pienso. De hecho creo que mi marido, además de inglés, es colega de E.T. porque eso de que no le gusten las Redes Sociales no me cuadra, y menos siendo programador. Eso sí, ya me he encargado yo de abrirle perfiles en Twitter, LinkedIn y Google+ y se los gestiono yo, él no sabe ni que existe en la web 2.0

Señal nº 16: Tu día deja de tener sentido si tu antiguo compañero del colegio, Juanito, no responde a tu solicitud de amistad. Es lo que tiene ser una persona tan analítica como yo. Si alguien no me responde a una solicitud de amistad en menos de 24 horas ya me pongo en lo peor: le caigo mal, me odia, lo hace para fastidiarme (como cuando estábamos en el colegio). No se me pasa por la cabeza que a lo mejor no ha entrado a su cuenta de Facebook porque eso, para mí, es impensable.

Señal nº 17: Te encanta seguirles la pista a tus amigos via Facebook, Twitter y otras Redes Sociales. Como he dicho antes, todos llevamos una cotilla dentro. Y ya en serio, no es por cotillear, es que es la única forma de saber cómo les va a mis amigos: entrando en su perfil de Facebook (mayormente) de vez en cuando.

Señal nº 18: Te cabreas cuando la gente en la “vida real” no entiende lo que quieres expresar con solo 140 caracteres. Los que me conocen bien saben que me cabrea el hecho de poder usar tan sólo 140 caracteres, porque como ya he dicho en alguna ocasión, servidora habla por los codos y un poquito más, y en Twitter no me quedo atrás.

Señal nº 19: Te sientes orgulloso de tí mismo cuando esa foto tan chula que colgaste obtiene 100 “Me gusta” en Facebook. ¡Hombreeeeee! Pues claro, y que nadie venga a decirme eso de “Pues a mi me da igual”, porque es mentira. A todos nos gusta que nos reconozcan lo que hacemos, aunque sea copiar y pegar.

Señal nº 20: Todo lo que comes no sólo va a tu aparato digestivo. También va a Pinterest, Instagram y Facebook permanentemente. No, no y no. Sólo me faltaba a mi estar sacando fotos de lo que como o dejo de comer, especialmente con la dieta que llevo, que ya me contarás qué tienen de interesante unas verduras con filetito a la plancha.

Señal nº 21: Pasas (sin que nadie se entere) parte de tus horas de trabajo en las Redes Sociales. En mi caso no es aplicable porque yo, al igual que tú, trabajo en, con y para las Redes Sociales.

Señal nº 22: Sin darte cuenta has firmado con tu nombre de usuario de Twitter en tu certificado de matrimonio y en tus cheques personales. Pues aún no se me ha ido la pinza de esa manera, pero vamos, que cualquier día de estos por lo menos pongo una @ delante de mi nombre y apellidos.

Señal nº 23: Te repatea que nadie comente lo que has colgado en Facebook. Me repatea no, me llevan los demonios.

Señal nº 24: Pasas por lo menos 4 horas al día conectado a las Redes Sociales, aislándote de tu vida social. ¿Por lo menos? Yo diría que excepto cuando duermo, dedico todas mis horas del día a mi vida social, porque mi vida en las Redes Sociales, es de lo más social.

Señal nº 25: Añades a “extraños” a  Linkedin, Facebook y Twitter, para abultar los números. Sí, claro que los añado, pero no para aumentar los números, sino porque quiero seguir conociendo gente que me aporta cosas interesantes.

Señal nº 26Social media se ha convertido en parte de tu rutina diaria, al igual que comer y dormir. Claro. Social Media es la clave de mi rutina diaria, y en base a ella gira mi mundo off.

Señal nº 27: Te despertarías en mitad de la noche para comprobar qué se está cociendo en tus Redes Sociales. No. Pero si me despierto en mitad de la noche y me cuesta coger el sueño, cojo el móvil y me doy un paseíto por mis redes, porque lo de perder el tiempo no va conmigo.

Señal nº 28: Te da igual que tus hijos te añadan como amigo en Facebook. Pues hombre, si mañana me encuentro una solicitud de amistad de mi hija, con solo 2 años y medio, me caería de espaldas, porque los niños de hoy en día están muy espabilados, y la mía se lleva la palma, pero hasta ese punto…

Señal nº 29: Te sientes incómodo si para comunicarte con tus amigos no puedes usar nada relacionado con Social Media. Pues si incluyo en Social Media el correo electrónico y el Whatsapp (los SMS me parecen algo tan lejano en el tiempo…) no es que me sienta incómoda, es que yo así, no puedo mantener una amistad.

Señal nº 30: Crees que el pájaro azul de Twitter existe de verdad. ¿Por qué no? ¿Nadie tenía de pequeño estos pollitos que pintaban de fucsia y otros colores?

Si habéis hecho las cuentas estaréis de acuerdo conmigo en que tal vez necesite ayuda «profesional». Y ahora que lo pienso, aprovechando la coyuntura, una vez le haya contado mi caso al psiquiatra, puedo aprovechar para ver darle unas clases sobre como gestionar sus Redes Sociales. Y como una es muy persistente al final le veo a él enviciado con este mundo 2.0 y así me da el alta pronto.

 

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies
A %d blogueros les gusta esto: