Antes de empezar a enrollarme quiero dejar claras algunas cosas para que nadie se empiece a rasgar las vestiduras con lo que pueda leer en este post. No es mi intención al escribirlo levantar ampollas de sangre. Sólo quiero dar mi opinión sobre un tema polémico en algunos círculos y que a mí me crispa los nervios.Pero aclaro desde ya, que es una opinión expresada desde el mayor de los respetos hacia los que no están de acuerdo conmigo pero que también me respetan en lo que pienso sobre el asuntillo de marras.
Al lío. Uno de los muchos grupitos que tengo en whatsapp y precisamente a uno de los que más cariño tengo es el de mi ChuliPandi, bautizado así por mí porque en él nos reunimos virtualmente las mamis más molonas de la clase de mi hija: (por orden alfabético) Elena, Gema, Laia, María, Virginia y aquí la menda. Además todas ellas son las mamis de la ChuliPandi de Amaia en su clase. Pues bien; ayer, en mi ChuliPandi se montó el pollo. Bueno, en honor a la verdad, la que montó el pollo fui yo. Y todo porque Lucía, inocentemente preguntó si para el Día del Padre, o sea hoy, los peques habían hecho alguna manualidad para regalársela a su papi. Yo creo que la pobre al leer el discursazo que metí como respuesta debió pensar más o menos como Iniesta en aquella mítica frase tras el Mundial de 2010: “Si lo llego a saber no marco el gol”, que en palabras supuestamente alojadas en la mente de esta mami serían: “Si lo llego a saber me estoy calladita”. La pobrecilla no volvió a decir nada más, no fuera a ser que volviera yo a dar otro speech.

En mi ChuliPandi hay 3 mamis que son profesoras, una de ellas en el mismo colegio público al que asiste mi hija (aunque ella es tutora de un curso diferente). Desde aquí les mando a las 3, María, Gema y Elena un beso enorme acompañado de un guiño. Imagino que ellas tendrán su opinión personal, pero en este caso también tienen su opinión (y experiencia) como docentes.

Y ahora es cuando entramos en materia. Ya el año pasado sucedió en la guarde de mi hija y obviamente esa “norma” sigue en vigor este año. Y no es otra cosa que el hecho de que en muchos colegios públicos ya no se celebra el Día del Padre ni el Día de la Madre; sino que se celebra el Día de la Familia. ¿El motivo? Que en estos tiempos que corren hay una gran diversidad de familias y unas están más estructuradas que otras, en teoría. Lo que hablando en plata significa que no todos los niños tienen padre y/o madre; así que para no herir la sensibilidad de nadie,  especialmente la de ningún niño, estas celebraciones en los colegios, con todo lo que ello conlleva (por ejemplo los regalitos que desde que yo tengo uso de razón preparábamos para dárselos a nuestros papis) quedan relegadas a la celebración en los coles del Día de la Familia.

Alguno estará pensando que la celebración que se hacía en los colegios el Día del Padre y el Día de la Madre consistía principalmente en que el niño le hacía una manualidad a su padre y a su madre en sus respectivos días, y poco más. Pero no olvidemos que además el tutor de cada niño en clase explicaba muy bien en qué consistía este día y además les transmitía unos valores al respecto que los niños de hoy en día siguen necesitando, por lo menos mi hija. Y cuidado, que ya sé que los padres tenemos que educar también a nuestros hijos. Pero la educación de un niño es una labor conjunta (con los porcentajes que cada uno quiera poner) de padres y tutores entre otros. Así que las enseñanzas de los profesores sobre el verdadero significado de este día siempre fueron muy importantes desde mi punto de vista.

Pero al borrar del calendario escolar esta celebración, adiós regalos y enseñanza de valores en cuanto al Día del Padre y Día de la Madre se refieren.

A ver. Yo soy la primera que haciendo un esfuerzo sobrehumano entiende el motivo de la decisión y que además se pone en la piel de a) los niños cuyo padre y/o madre han fallecido hace tiempo o recientemente. También me pongo en la piel de b)  los niños que proceden de una familia monoparental o una familia cuyos padres son personas del mismo sexo. Y ya puestos me pongo en la piel de c) los niños que aun teniendo en sus vidas a su padre y a su madre, por diversas circunstancias (padres que están divorciados, alguno de sus padres en prisión, alguno de sus padres los abandonó…) están siendo criados por sus abuelos, tíos, o cualquier persona que haya asumido bien voluntariamente o porque no le quedaba más remedio, el rol de tutor-cuidador.

Después de este galimatías del que me ha costado salir, viene la parte lógica. Si, tanto los niños que viven con sus padres, como cualquiera de los niños de estos 3 casos, tiene en su unidad familiar a alguien que ya sea su padre biológico, de adopción, de acogida, o quien sea, hace las funciones de padre (en el caso que nos ocupa),  ¿por qué no celebrar este día en el cole? ¿Por qué no puede el tutor de cada niño enseñar en este día qué significa ser un padre y lo agradecidos que deberían estar todos sus alumnos de tener un “padre” (real o postizo) en sus vidas? Y ya puestos ¿por qué no hacerle a esa figura paterna un regalito en este día?

En estos 3 casos, especialmente en el último alguien podría decir que entonces el regalito tendría que ser unisex para no herir la sensibilidad de nadie. Bueno, podría ser. Aunque cuando yo era pequeña a los padres les regalábamos en este día ceniceros y no creo que todos los padres fumaran. Es que si nos ponemos a ser puntillosos mejor que no llevemos a los niños al colegio para evitar posibles afrentas.

Porque yo no sé vuestros hijos, pero la mía, a cada dos por tres sale del cole con una manualidad “en la que ella ha intervenido” bien porque es el Día del Agua, el Día de la Paz, el Día de Halloween, el Día de Carnaval, el Día de Andalucía, el Día de X (sustitúyase X por cualquier motivo de celebración). Y puestos a no herir la sensibilidad de nadie, no deberían hacer ni una sola manualidad conmemorativa de estos Días de X. Porque una manualidad para el Día de la Paz podría herir la sensibilidad de algún niño que viva o se haya criado en algún sitio en el que se esté librando algún conflicto bélico. El Día de Halloween ya directamente no se debería celebrar, con lo cual nos ahorramos la manualidad de ese día, porque para los católicos puede ser una ofensa que se celebre el día de una fiesta pagana. El Día de Andalucía tampoco debería ser motivo de manualidad expresa porque podríamos herir la sensibilidad de algún niño que se haya venido a vivir a Andalucía “a la fuerza” y no quiera estar aquí. Y ya puestos que tampoco hagan ninguna manualidad por Semana Santa porque los no cristianos no la celebran y tampoco es plan de herir su sensibilidad.

Y por esa regla de tres, tampoco debería celebrarse el Día de la Familia, porque al hacerlo podríamos herir la sensibilidad de aquel niño que por las circunstancias que sea no tiene ni padre, ni madre, ni ningún familiar o persona de bien que haya querido hacerse cargo de él y brindarle algo tan necesario como una familia, sea del tipo que sea. Por lo tanto, como no vive en el seno de una unidad familiar, le partiría el alma oír hablar a su tutor en el colegio sobre las bondades de tener una familia y además se sentiría desplazado al tener que realizar una manualidad-regalo para regalar a una familia que no tiene. Y si no la hace, entonces le estaríamos privando del derecho a ser un alumno con los mismos derechos que los demás de la clase.

En fin. Que como he dicho al principio de este post, no me queda más remedio que aceptar esta decisión de no celebrar en los colegios públicos el Día de la Madre ni el Día del Padre, en aras del Día de la Familia. Y reitero mi respeto a los que piensan que esta medida es la adecuada. Pero también tengo todo el derecho del mundo a tener una pataleta a cuenta de esta decisión.

Para terminar este post-testamento os dejo un enlace que ilustra a la perfección todo lo que he escrito e incluso más. Es de un foro de coches del que no soy miembro; pero buscando información en Google a cerca de esta medida sobre la que no todos sabemos el verdadero motivo, encontré este link a un foro en el que alguien planteaba su disconformidad con eso de que en el cole de su hija ya no se celebrara este día y por tanto, adiós regalito. Algunas respuestas son de lo más agudas e hilarantes. Podeis leerlo todo en este link.

Espero vuestros comentarios.

 

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